ENTREVISTA A GABRIELA CALVACHE POR GABRIELA LERMAN (GOLDEN GLOBE AWARDS)

ENTREVISTA A GABRIELA CALVACHE POR GABRIELA LERMAN (GOLDEN GLOBE AWARDS)

Queremos compartir con ustedes la entrevista que realizó Gabriel Lerman, de los Golden Globe Awards, a Gabriela Calvache directora y guionista del filme #LaMalaNoche. Esperamos que la disfruten.

GABRIELA CALVACHE: ES MUY COMPLICADO HACER CINE EN ECUADOR

Medio de comunicación: Golden Globe Awards

País: Estados Unidos

Crítico: Gabriel Lerman

Link del sitio original de la entrevista.

¿Cuál es la importancia que tiene para ti que La Mala Noche haya sido aceptada en el Festival de Guadalajara?

En estos días su primer largometraje de ficción, La Mala Noche, se exhibe en el Festival de Guadalajara que celebra su edición número 34, y también se verá en la sección internacional de SXSW en Austin, Texas. Pero aunque la ecuatoriana Gabriela Calvache es una debutante en ese formato, tiene una larga trayectoria cinematográfica que comienza en 1999, cuando produjo el largo ecuatoriano Alegría de una vez de Mateo Herrera. Ha sido guionista y directora de cortos como Hay cosas que no se dicenEn espera y el documental Labranza oculta. Antes de partir hacia Guadalajara, llamamos a Gabriela a su casa de Quito para que nos contara del film que protagonizan la colombiana Noëlle Schönwald y el boliviano Christian Mercado, y que cuenta la historia de una prostituta que debe pagar una pesada deuda al líder de una banda de trata (el ecuatoriano Jaime Tamariz).

Mucha. La Mala Noche también es una película mexicana, es una co-producción por partes iguales. México ha sido un país enormemente generoso conmigo. Para mí fue muy difícil conseguir un productor en Ecuador, de hecho no lo conseguí. Fue muy lindo cuando Geminiano Pineda, el productor de la película, se decidió por mí y yo por él, ver todo el espaldarazo que tuve de ese país, de su instituto, por la gente que me ayudó en la posproducción, entonces yo también me siento mexicana desde esta experiencia y para mí es importantísimo que la película se vea ahí por esto. También porque lamentablemente México está atravesando un momento absurdo, inesperado en su historia y porque hoy por hoy es uno de los países con más temas de trata de todo tipo. No es que mi película vaya a cambiar la situación allí pero mientras más voces existan creo qué más se pasa este mensaje y habrá personas que se muevan. Ojalá todos los cineastas del mundo pusieran sus ojos en la trata porque hoy hay más esclavos en el mundo que nunca y se decidan a hacer alguna película. Hay miles de puntos de vista y tal vez mi película sea apenas como una punta del iceberg, no sé si logré realmente poner todo lo que sé del tema pero me parece qué hay que hacer algo sobre esto.

¿Cómo se te ocurrió la idea para contar esta historia?

Yo llevaba 4 o 5 años pensando en que quería hacer un largo como directora. Había hecho un par de cortitos que le habían ido bastante bien en festivales pero sabía por mi experiencia de productora que dirigir una película es verdaderamente un casamiento y que si eso no se da desde lo profundo puede ser una carga. Me encontré con varios temas que luego se iban desinflando, yo iba perdiendo el interés, pero la película vino a mí, no fui yo a buscarla. Me llamaron un día por teléfono y me invitaron a enseñar mi corto En espera a un grupo de chicas que estaban en una situación similar a la que yo retrataba allí. Me encontré con jovencitas de entre 10 y 17 años, una tenía un bebé recuerdo, era muy chiquita y yo no sentí que estuviese parada frente a chicas que habían vivido en servicio doméstico, que era de lo que trataba mi corto, entonces empecé a indagar, y me dijeron que en realidad ellas venían de vivir como trata de mujeres con fines de explotación sexual. Así fue que me desayuné con el tema de la prostitución forzada. Me sentí muy ignorante, muy avergonzada y después por curiosidad empecé a devorar libros y ya me fui metiendo hasta un punto en que soñé que tenía que hacer una película y me desperté y le dije a mi marido «mira esta es la película que tengo que hacer». Empecé en el 2011 a investigar, a buscar bibliografía, a descubrir mujeres que ya habían vivido esto, que ya lo habían escrito, que de alguna manera ya lo habían digerido, y en este proceso logré que la Organización Mundial para las Migraciones en un congreso me permitiese acceder a casos de chicas que fueron rescatadas de burdeles, así conocí a varias de las cuales no puedo difundir su nombre, y ahí escribí mi primer guión, en el 2011, que era infilmable, estaba todavía muy verde y a partir del 2012 que entré ya al Bolivia Lab como que empecé a pulir ese guión, escribí 7 versiones de cero y empecé a decantarlo hasta filmar la versión 15 en el año 2017.

Una de las cosas que llaman la atención de tu película es que si bien está filmada en tu país tienes a una protagonista colombiana, a un coprotagonista boliviano y recién el tercer papel de importancia es para un ecuatoriano ¿por qué fue así?

El caso de escoger a Noëlle Schönwald como protagonista de la película viene derivado directamente de la investigación. Cuando yo estuve conociendo a estas mujeres me impactó mucho saber lo que implica ser un país vecino de uno en situación de guerra. Las mujeres colombianas llevan 50 años siendo expulsadas de su país, prostituidas y siendo utilizadas por mafias de trata que están siempre ligadas con la del narcotráfico. Sé que esto no es algo que le encante a Colombia que se diga pero es una realidad. Me iba a los burdeles y eso era lo que había, eran chicas colombianas en su mayoría. Son mujeres desplazadas de situación de guerra, de frontera, Colombia es un país muy complejo, tiene muchas cosas buenas pero está entre los 4 países más inequitativos del planeta. Ecuador es uno de los países de mayor albergamiento de personas en situación de guerra. Por eso me parecía lógico que buscase una actriz colombiana, me parecía interesante también que no fuese una jovencita porque lo que siempre te imaginas de la trata es que son jovencitas pero hay mujeres grandes, de 40 y pico, que están en esa situación. Y en el caso de Cristian, siempre me ha gustado mucho a mí como actor, desde Contracorriente y me parece bastante versátil. Me gusta mucho este actor y fue muy lindo que a él le interese el guión y que decida hacer la película.

Lo que le pasa a la protagonista es bastante claro en la película pero uno como espectador no deja de dudar sobre qué es lo que motiva realmente a este médico, si es una cuestión de amor, de compasión, si es una cuestión de curiosidad, ¿qué es lo que le lleva a meterse en una situación a la que no está acostumbrado por esta mujer?

En realidad mi intención era retratar algo que era común en las entrevistas que iba haciendo. Muchas prostitutas que no necesariamente están en situación de trata siempre terminan teniendo una relación especial con algún cliente y siempre hay clientes que terminan tratando de ser héroes ante este tipo de situación. Muchas de las chicas que yo conocí fueron rescatadas por clientes. A mí me parece que Julián, este personaje, lo hace porque él siente una atracción por esta mujer más que por compasión, porque no creo que él esté entendiendo la vida que ella vive. Le gusta esta chica y la quiere ayudar pero tampoco se quiere comprometer mucho más allá de eso. Encontré por ejemplo que para muchos hombres, el hecho de ir adonde una trabajadora sexual por un lado implica el desconocimiento de que muchas de ellas están en situación de trata y por otro lado es como una especie de psicólogo, como una especie de una persona que no los va a juzgar, con la que pueden hablar y tal vez tener 10 minutos de sexo y 50 minutos de conversación.

Esta niña que este delincuente secuestra y tiene en su casa, ¿para qué la tiene allí?

Está esperando que alguien la compre. Se trafica mucho con niños, sobre todo cuando hay guerra, terremotos o una situación que vulnera a un país. Al inicio de la película hay un terremoto. Esto salió de la realidad porque en Ecuador hubo un terremoto en el 2016 y empezaron a desaparecer las niñas. Yo quise ponerlo por eso, no lo desarrollé más, es un guiño que está por encima de la película. Cuando la gente empiece a hacer este tipo de preguntas yo creo que se puede empezar a hablar de la trata infantil. Mientras escribía el guión me impactó mucho el caso de Yuliana Samboní, que fue una niña en Colombia que fue secuestrada. Hay mucha trata de niñas y normalmente las secuestran y luego hay redes que las usan o de plano las violan y las matan. Todo el tiempo desaparecen niñas en América Latina. Yo no quise adentrarme con esto porque a mí misma me espeluzna la situación pero quise hacer un guiño para ver qué pasa luego, yo creo que La mala noche es una peli que siembra muchas preguntas y no sé si soy yo quien va a contestarlas. Ojalá que pueda ser usada por organizaciones que están mucho más al tanto de esto.

¿Cuán difícil es hoy hacer cine en Ecuador y cuál es el futuro que tú le ves al cine de tu país?

Es súper difícil. A los 20 años yo empecé a hacer cine y no había ley de cine, no había fondos, y los directores más importantes de mi país no sabían lo que era un festival de cine, nuestros profesores tampoco Si tú comparas ese momento a ahora el cambio ha sido radical. Ahora tenemos un instituto de cine, hay unos fondos que están asegurados año a año, sin embargo siento que todavía nos falta asegurar no solamente este fondo sino no depender únicamente del Estado, tal vez intentar que se faciliten ciertas cosas, los estímulos fiscales que por ejemplo podrían permitirnos financiar mejor las películas porque mi experiencia si fue que en un país dolarizado, donde hay ciertas trabas para importar, es difícil que realmente puedas hacer una película a un bajo costo y entonces creo que tienen que cambiar dos cosas, por un lado ver la manera de financiar mejor este medio y por otro lado tal vez los cineastas hemos cometido un error y yo me incluyo en esto y creo que aprendí mucho desde La Mala Noche y es como seguir ciertos modelos de producción que tal vez son más norteamericanos o más europeos, pero no son nuestros y me pregunto si es así como tenemos que producir. Mi película costó muchísimo y no voy a ser capaz de hacer otra a ese costo. Me cuestiono muchísimo para el cine latinoamericano las formas tan industriales de hacer cine, con muchísima gente, parando a comer un montón de veces. Tenemos que estar dispuestos a producir de una manera más acotada. Se han abierto muchas escuelas de cine y hemos dejado de pensar cómo producir de una manera más de cine guerrilla pero más real a nuestra realidad ecuatoriana. Es muy complicado hacer cine en Ecuador ahora.

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